ACTUALIDAD
DE LOS TSÁCHILAS
En
la actualidad los Tsáchila están
inmersos dentro de la economía de mercado
por medio de la comercialización de ganado,
banano y frutas tropicales y del ejercicio de la
medicina tradicional con fines comerciales. La
sociedad nacional los ha convertido en atractivo
turístico presentándoles como lago
exótico, situación que ellos utilizan
para su beneficio.
En
el nuevo milenio, la nacionalidad Tsáchila
se encuentra en un momento crucial de su vida hasta
el punto de correr el riesgo de perderse,
ya que actualmente solo existen 2.640 personas, a diferencia
de los 1043 personas registrados en el censo de 1984,
lo cual es un aliciente de crecimiento población
muy pequeño, en comparación con los mestizos
de la zona, es por ello que si la nacionalidad Tsáchila
no promueve entre sus miembros una lucha tenaz por
mantener y recuperar ese gran patrimonio de costumbres
y hechos históricos que han dado nombre a la
etnia. Este
hecho principalmente se debe a que las últimas
generaciones de este grupo humano ya no conservan elementos
de su vestuario que les eran muy propios y los diferenciaban
de los mestizos, por enajenación y perturbación
de su cultura y tradiciones, por el contacto directo
con otras culturas y la falta de valoración
de la misma. Por ejemplo, la gran mayoría de
los hombres colorados adultos (ni siquiera todos) únicamente
mantienen de su vestimenta autóctona el pintado
del achote en el cabello; mientras que la mujeres algunas
aún utilizan el tunán como parte de su
atuendo.
Esto
no sucede de la misma manera en los y las jóvenes
de la etnia, que determinan su vestuario por lo que
dicta la moda, y es precisamente en este sector de
la población en el que se pone riesgo de perderse
la tradición Tsáchila. Sin embargo actualmente
la mayoría de hombres ha cambiado la faldilla
por pantalones y usan botas o zapatos; siguen utilizando
como distintivo étnico el corte de pelo y las
pinturas corporales. Las mujeres continúan utilizando
la faldilla pero se cubren el pecho con vestimentas
occidentales.
Pero,
no sólo en el vestuario está presente
la influencia de la cultura mestiza, también ésta
llega al idioma. Al momento, un 65 por ciento de la
población infantil y juvenil ha dejado de hablar
el idioma tsafiqui o ha optado por hablar un idioma
mezclado que contiene palabras en su idioma natal y
otras en castellano (tsafiquiñol).
Un
hecho que ha contribuido a que se dé este
fenómeno es la asistencia de los jóvenes
y niños a escuelas ubicadas fuera de la comuna,
donde predomina el aprendizaje del castellano, lo contrario
sucede en la escuela bilingüe donde se da prioridad
a la enseñanza del tsafiqui, sumada ala vergüenza
que sienten los jóvenes al mostrar su cultura
en gran parte debido al racismo que existe en la zona
y en especial al bajo perfil de autoestima de la cultura.
En
las escuelas bilingües se pone énfasis
en la escritura, que es difícil, y se promueve
el rescate de palabras que se están perdiendo,
como por ejemplo, piman, que quiere decir puente. "Esta
es un forma de promover el rescate, recuperación
y fortalecimiento de su cultura; cuando los niños
de las escuelas bilingües participan de las fiestas
se visten y pintan de acuerdo a la costumbre de la
nacionalidad Tsáchila dando así un paso
en la recuperación progresiva de su ancestral
y milenaria cultura.

FUTURO
DE LOS TSÁCHILAS
A pesar
del intenso contacto con la sociedad mestiza, conservan
elementos culturales
que
les da cohesión étnico como son el uso
del “tsafiqui” como la lengua de comunidad,
la práctica de la endogamia al interior de las
comunas, rituales, ceremonias, tradiciones, etc.
Los
indígenas Tsáchilas actualmente,
poseen una visión de contexto cultural, cosmovisión,
político y ecológico que les ha permitido
durante mucho tiempo resistir a la por enajenación
de su cultura, en parte gracias a la conformacion de
Grupos culturales, que han adquirido una conciencia
social y cultural de su nación.
El Turismo,
se ha convertido en una herramienta de crecimiento
económico y social que actualmente
y a futuro sin duda permitirá mejorar al calidad
de vida de cada una de las comunas que conforman la
etnia, gracias a ONG’S, que sin fin de lucro
ayudan verdaderamente a las comunas con programas turísticos,
culturales y folklóricos, que pretenden integrar
a todas las familias
Pero
también es muy cierto que si el Estado,
la Municipalidad de Santo Domingo y la población
no forman parte de este rescate, recuperación y
fortalecimiento cultural, los Tsáchilas
a futuro corren el peligro de extinguirse.
En
parte debido al interés de ciertas personas
que solo han lucrado y siguen lucrando con la imagen
de este importantísimo y único grupo étnico. 
|