EL
VELOZ TITIRI
Se
cuenta que los Tsáchilas,
no siempre llevaron su cuerpo pintado con achiote.
Se
cuenta que existía un Tsáchila,
llamado TITIRI, tan veloz com un rayo, que nadie
podía
alcanzarlo, pues era considerado un gran chasqui,
sin duda el mas veloz de todos de todos los Tsáchilas.
TITIRI
era el encargado, de llevar los mensajes a todas
las familias Tsáchilas.
Es
así, que un día, en uno de sus
tantos veloces viajes, se detuvo en un lugar, en
donde una planta llamo su atención, por
sus bellas flores y unos racimos muy llamativos
de los cuales
unos estaban abiertos y dejaban ver aquellas semillas
de color rubí. Esos racimos eran frutos de
achiote qeu brillaban ala luz del resplandeciente
sol.
Tomo
unos de los racimos, y presiono uno de los frutos
para ver aquellas
semillas tan llamativas,
con un color tan hermoso que lo distraía y
le encantaba, sus dedos se tornaron colorados al
contacto con estas semillas, lo cual hizo que los
frotara sobre su barriga para limpiarlos, pero para
su sorpresa aquel hermosos color no se perdió y
se adhirió a su piel, y le gusto tanto aquel
color que pinto todo su cuerpo e incluso su cabello.
Y
es así que desde ese día, todos
los Tsáchilas pintan su cuerpo y su cabello
con achiote.
En
cuanto a las rayas con Huito que decoran y protegen
su cuerpo, esa es otra historia.....

EL
HOMBRE QUE ESTABA ESTUDIANDO PARA SER SHAMÁN
Hace
tiempo había un hombre que estaba estudiando
para ser shamàn. Vivía en una casa
parada sobre postes, con piso de latilla.
Ahí subido estaba tomando ayahuasca; los que
aprendían a ser shamanes tomaban ayahuasca.
La
tomaban varias veces. Entonces cierta gente le
hizo brujería, porque no quería que
aprendiera y sea shamàn. Mientras tanto el
aprendiz para tomar la ayahuasca, había acomodado
las piedras sobre la mesa y les estaba echando humo
de tabaco, mientras el ayudante le machucaba la ayahuasca.
Entonces
un colorado llego a la casa, de otra parte, y
le dijo al
aprendiz de shamàn que le habían
enviado al “colorado mano grande” (tigre)
para que viniese a matarlo.
Pero
el aprendiz y su ayudante no le hicieron caso,
pensando que
era mentira. El “mancala” cuando
canta dice:”care, care”; el “mancala” estaba
cantando así, y en una de esas empezó a
hablar, y decía “el cuatro patas ya
viene, ya viene”. Pero tampoco le hicieron
caso. El “mancala” estaba avisándoles
cuando (el tigre) ya estaba viniendo (a la casa).
El tigre ya estaba viniendo. Se oían las pisadas
del tigre que corría por la parte delantera
de la casa. El (aprendiz de) shaman se quedo sentado
(frente a las piedras), a ver que pasaba.
Empezó a asperjarlas con la boca haciendo
eso no dejo acercar(al tigre). (El tigre) paso andando
nomás por la tierra (sin poder subir). Solo
eso pudo hacer. Los que hicieron la brujería
quisieron usar al tigre para que lo devorara, pero
no consiguieron su propósito. Los colorados
que le habían hecho esa brujería no
pudieron hacer que se comiera al aprendiz de shamàn.
En esa época a algunos podían matarlos
con brujería. En cambio otros podían
defenderse y no se dejaban matar. En ese tiempo así vivían
peleando y matándose entre shamanes.
Al
aprendiz (del que habla el cuento) no le pudieron
matar
y (el
tigre) solo paso nomás (andando
por la tierra). Así es el cuento.

EL
COLORADO QUE SE CONVIRTIO EN SOL
En
los tiempos antiguos, un colorado se convirtió en
sol. En esa época había shamanes, colorados
que eran shamanes. Al comienzo fue así, cayeron
las tinieblas, se decía que el “tigre
de la oscuridad” se había comido al
sol, después de haberse comido el sol se hizo
la oscuridad, era tan oscuro como cuando uno cierra
los ojos; así vivían los colorados,
en la oscuridad; los colorados no atinaban que hacer,
y se que daban en la casa. Nada se podía encender,-
en esa época se usaba copal- al intentar prender
el copal esté no se encendía; lo único
que se encendía era el tallo de Camacho; nada
mas se prendía.
Había que alumbrarse con esos tallos de camachos
encendidos. Solo se les prendía a los colorados
buenos, a los que no eran malos, a los educados.
Solo a ellos se les prendía el tallo de camacho.
Vivian así hasta que se pusieron a pensar,
a cerca de que era lo que había que hacer,
de cómo iban a sobrevivir, estando las cosas
en ese estado; lo que es morir no había murto,
así seguía viviendo en esas condiciones.
Mientras
tanto el “tigre de la oscuridad”…Estaba
oscurísimo, y el “tigre de la oscuridad” que
se había comido al sol venia con la intención
de comerse a los colorados que vivían en la
oscuridad, cerca de las casas se oía ruido
de sus pisadas. Había ratones, grandes y pequeños;
bastantes ratones que andaban (aprovechando) que
los colorados vivían el la oscuridad, y les
comían las rodillas a los que así vivían;
algunos colorados vivían adoloridos, habiéndolos
sido roídas (las rodillas).como vivían
así pensaron y se les ocurrió la idea
de convertir en sol a un colorado, los shamanes reunidos
pensaron que lo que había que hacer era convertir
a un colorado en sol. En esa época había
muchísimos shamanes, a ellos se les ocurrió la
idea de que habría que convertir en sol a
un colorado. Había (entre ellos) un hijo de
madre soltera; este ya era adolescente, a el pensaron
convertirlo en sol. Entonces hicieron una ceremonia,
alumbrándose con tallos de camacho.
Comenzaron
la ceremonia, encima de la mesa colocaron las
piedras y bebieron ayahuasca,
así hacían,
(la ceremonia). Colocaron la mesa en el centro de
la parte delantera de la casa, fuera de esta construyeron
una tarima frente a la mesa donde colocaron al colorado
que se iba a convertir en sol. Ahí estaba
colocado, separado de los demás. Lo habían
colocado vestido elegantemente, con pulseras de plata,
corona de algodón y ponchito; así lo
colocaron. El estaba así colocado, los shamanes
seguían tomando. Estaban haciendo eso cuando
el colorado que se iba a convertir en sol empezó a
llorar lagrimas luminosas. Los shamanes seguían
tomando la chicha ceremonial, las “urusona” le
llevaban y le daban chicha ceremonial al que se iba
a convertir en sol, entonces el que se iba a convertir
en sol les dijo a los demás colorados:”cuando
ustedes se hayan ya convertido en polvo, yo en cambio
seguiré igual que ahora”, diciendo eso,
lloró, lloró con lagrimas luminosas.
Así estaba el derramando lagrimas luminosas
mientras tanto seguían con la ceremonia los
que lo estaban convirtiendo en sol.
Así siguieron hasta que llego la hora de
hacerlo subir, llego el momento de hacerlo subir
y decidieron hacerlo, y se pusieron hacer la ceremonia
con mas intensidad; entonces el que se iba a convertir
en sol subió lentamente. Los shamanes habían
transformado en mula un poco de plata y la habían
puesto en el camino del sol, la mula estaba antes
de que el colorado convertido en sol subiera, las
riendas y la montura de la mula eran de plata. Las
riendas eran de plata, y el camino donde estaba parada
también era de plata, esa mula era para que
el colorado convertido en sol la monte, entonces
el se monto en esa mula de plata, apenas llego se
monto en ella. Subió tanto que se perdió de
vista. Subió a montarse en esa mula, lo hizo
y amaneció como cualquier mañana con
los gallos cantando. El amanecer fue normal, pero
aunque había claridad, estaba como nublado,
pasaron tres días así, sin brillo del
sol; los días eran tristes amanecía
y anochecía, durante esos tres días.
Entonces comenzó a brillar el sol, hacia tanto
calor que era inaguantable.
Entonces
los shamanes se pusieron nuevamente a pensar,
sobre como iban a poder aguantar
tanto calor; y se
dieron cuenta de que como el colorado convertido
en sol tenia dos ojos y alumbraba con ambos, hacia
tanto calor, y que había que hacer que tuviera
un solo ojo. Así conversaron y entonces le
hicieron perder uno de los ojos. Dicen que anda con
un solo ojo, que así anda el sol ahora. Dicen
que hay doce trampas puestas, para atrapar perdices,
si (el sol) no se las da(al “tigre de la oscuridad”,
este) se lo comerá a ese colorado convertido
en sol.
El” tigre de la oscuridad” esta en el
sitio de la décimo segunda trampa; a ese sitio
los shamanes lo llaman la “curva del sol”,
ahí esta (el “tigre de la oscuridad”)
con las fauces abiertas, si el sol llega a pasar
por ahí sin llevar perdices, se comerá al
colorado-sol, en cambio si( el sol) ha cogido perdiz
pasa botándosela al tigre, que esta ahí con
las fauces abiertas y entonces este no devora( al
sol).
Por
eso el sol va revisando cada trampa, a veces
encuentra en la primera trampa,
a veces en la segunda,
a veces en cualquier otra anterior a la décimo
segunda. Entre los colorados se dice que el sol llora,
cuando cerca de las doce lloviznas, dicen que el
sol no ha de haber encontrado perdices en las trampas,
y por eso esta llorando el sol, de miedo de morir
devorado por el “tigre de la oscuridad”,
porque el sol tiene que entregarle perdices al tigre.
A veces las encuentra en la última trampa.
El sol pasa arrojándole perdices al tigre
y se va, así ocurre. Así cuentan que
antiguamente los shamanes hicieron un nuevo sol.

EL
MUERTO QUE REGRESO
Este
es un cuento antiguo. Una mujer tenía
una hija. Había n joven colorado construyendo
una casa, el solito. No le quisieron dar a el la
chica. La chica y ese joven estaban enamorados. La
pidió pero no se la dieron. Entonces el joven
huyo a la selva enojado y allí murió.
El joven cumplió un mes de muero.
Entonces
la chica se fue a recoger hojas. Pero el muerto
había estado parado
a la salida de la puerta espiando.
Y
cuando la chica salia fue a recoger las hojas,
el muerto la fue siguiendo. Entonces
la chica y el
muerto se encontraron; la chica regreso y se lo contó a
la madre:”Ha regresado, el colorado ese ha
regresado”. Entonces la madre se enojo, diciéndole:” ¡Que
me vienes a decir, que va a regresar”!. Después
de decir esto, se fue a ver si era cierto.
La
chica había dicho:”Mamá,
el esta igualito, esta igualito, solo la nariz esta
un poquito podrida”.la mama se enojo porque
no creía y se fue a ver. Para eso, el espíritu
del muerto había tomado la forma de un tigre
y se había ido del sitio donde se encontró con
la chica; donde estuvo el espíritu-tigre estaba
revuelto. La mamá regreso enojada con la hija.
Cuando la mama llegaba a la casa la chica salía
a bañarse. La chica tenía apariencia
pegajosa; sucia con cosas podridas adheridas y el
cuerpo como mojado; la chica estaba sentada bañándose
y la mamá le reto. La chica respondió:”Mamá,
esta igualito, no le ha pasado nada, es el mismo”.
Así estuvieron discutiendo hasta que llego
la noche. A la media noche la chica cayó con
fiebre. No demoro mucho en morir de esa fiebre. A
los dos días murió.
