La cultura Tsáchila es muy rica en diversos
aspectos. A pesar del intenso contacto con la sociedad
mestiza, conservan elementos culturales que les da
cohesión étnica como son el uso del “tsafiqui” como
la lengua de comunidad, la práctica de la
endogamia al interior de las comunas, rituales, ceremonias,
tradiciones, etc. Pero los que mas los diferencia
de otras etnias es su vestimenta, describiremos a
una pareja de estos con todas sus pertenencias, cualidades
y características en la forma de vestirse
VESTIMENTA
DEL HOMBRE
Tradicionalmente,
el hombre colorado como parte principal de su
atuendo utilizaba
un manpe
tsanpá, llamado chumbillina, el cuales tejido
por las mujeres, es un sencillo corte de tela rectangular,
semejante a una falda usada unos diez o quince centímetros
por encima de la rodilla, con rayas en colores azul
marino y blanco. Las franjas no deben tener menos
de dos centímetros ni más de cuatro.
Como
complemento a la vestimenta del hombre, También
se integra el sendori, de color rojo y que lo usaba
como faja que es un pedazo de tela rectangular muy
largo, que es tejido, el cual se usa para sujetar
el manpe tsanpá dándole dos vueltas
alrededor de la cintura y ajustándolo con
un nudo delantero.
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| Créditos:
Alex Vilcahuano |
| Vestimenta
Típica |
Para
cubrir la parte superior del tronco vestían
el nanun panu (tela para tener al hombre). Esta prenda
de vestir rectangular mide 90 centímetros
por 1.80 centímetros, muy parecida a una chalina
ya que cuando hace frió la abren para arroparse
toda la parte del cuerpo que queda regularmente descubierto.
Pero cuando tienen que asistir a una fiesta o salir
el fin de semana al pueblo o a cualquier otra circunstancia
en la que se veían obligados a presentarse
bien.
El
hombre lleva muchos adornos, Como parte importante
de su presentación. El hombre Tsáchila
aún se rasura el cabello, por la parte posterior
de la cabeza hasta muy cerca de la corona, dejándose
en la parte superior el pelo muy largo al que hacían
caer hacia delante tipo hongo, para luego embadurnárlo
con el líquido rojizo extraído del
achiote. Para que el pelo quede completamente rígido,
sobresaliendo en la frente como una sola masa a manera
de visera de gorra, unta su cabello con abundante
vaselina sólida (antiguamente usaban la grasa
de árbol tangaré en vez de vaselina).
Para
finalmente adornar su cabeza con un adorno de
algodón de forma circular como una especie
de corona, con un diámetro comprendido entre
los doce o dieciocho centímetros, llamado
mísili, el cual es tejido por las mujeres,
pero para ciertos casos adornan el misilí con
pedacitos de cinta de seda muy fina y de colores
muy relucientes.
También
se ataviaban el cuello con cintas amarradas,
y sujetas en la parte delantera
con un imperdible, podían reemplazar las
cintas por un Winun panu,
una tela cuadrada de unos de unos ochenta centímetros
por lado, en el caso de no querer llevar las cintas.
Actualmente
son pocos los que llevan el adorno para el cuello
llamado súlulu.
que
es banda circular de plata en la cual hay unidas
muchas ayoras, también de plata. Este lujoso
complemento del adorno general es de muy alto valor
económico. y que se lo ponían encima
de las cintas o del winun panu.
Antiguamente
el hombre se perforarse la parte de la nariz
para llevar clavado
perpendicularmente el
sopé, una
varita de plata de 2 centímetros
de longitud, llena de muchas ajorcas en miniatura
en la porción más próxima a
la nariz; algunos de los hombres que carecían
sopé, se colocaban en el agujerito una varita
de madera de chonta o pambil de
medio centímetro de
longitud. Hoy en día ya no se ve la varita,
y se nota la huella del agujero solo en hombres de
60 años y más, especialmente en la
comuna de El Poste.
Los
Tsáchilas adornaban sus muñecas
con los calatasillí, unas pulseras de plata
de unos 6 a 7 centímetros de largo, amarradas
en los extremos circulares con piolas. Estos adornos
los empezaban a usar al momento de casarse como prueba
de virilidad. Si enviudan se los quitaban en señal
de luto.
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| Créditos:
Alex Vilcahuano |
| Rostro pintado
de Huito |
La
piel que no estaba cubierta por ninguna prenda
de vestir se la pintaban de
rojo, con mu - achiote - y
de negro con Malí -
el Huito.
Con el Huito trazaban
en el rostro franjas horizontales, un poco delgadas,
dejando para el tronco y las extremidades
el dibujo de líneas más gruesas. Muchas
veces a estas líneas circulares las adornan
con otras pequeñas y delgadas que se desprenden
verticalmente de las mayores para dar la apariencia
de una especie de flecos. Es costumbre a veces pintarse
las manos y los pies totalmente, de modo que parece
como que llevaran calzado y guantes muy finos de
color negro. Antiguamente usan también el
mu (achiote) para cubrirse todo el cuerpo de color
rojizo.
La
mayoría de estas prendas las usan los
Tsáchilas, pero en eventos especiales como
la fiesta

VESTIMENTA
DE LA MUJER
La
mujer Tsáchila, utiliza el tunán, como
prenda principal de su atuendo, es una falda amplia
en la que se alternan los colores rojo, azul, blanco,
amarillo y verde; va asegurada a la cintura. La distribución
de los colores se da de acuerdo al gusto de la mujer
que la usa. El largo del tunán depende de
la edad de la mujer; si es anciana puede llegarle
casi hasta los tobillos; si es joven, hasta la rodilla
o aún más arriba, según el gusto
de la chica. Además, antes llevaba amarrada
al cuello una tela de 90 por 90 centímetros
que no tiene nombre.
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| Créditos:
Alex Vilcahuano |
Como
complemento de su vestuario adornan su cuello
con win (mullo), la chaquira
o cuentecillas de vidrio
de color azul marino y rojo brillante. Pero las mujeres
de avanzada edad que no quieren olvidar su abalorio
antiguo y usan entonces semillas o pepitas silvestres
a las que insertan en piolas usándolas conjuntamente
con el mullo.
La
distribución de los colores es conforme
al gusto personal. La mujer colorada lleva amarrada
al cuello una tela de unos 90 por 90 centímetros.
Puede ser de un algodón estampado o de una
seda muy hermosa cuando sale para la ciudad, pero
al ir al trabajo, o realizar las tareas hogareñas,
la tela es de género muy sencillo y de algodón
barato.
Adorna su cuello con win, el “mullo”,
o mejor dicho, la chaquira o cuentecillas de vidrio
adquiridas en el comercio. Por supuesto que hay todavía
mujeres de avanzada edad elaboran collares con pepitas
y semillas silvestres que son ensartadas en piolas
o hilo nylon, combinándolas conjuntamente
con el “mullo’ creando collares muy hermosos,
que incluso son usados por la mujeres mas jóvenes.
Decoran sus muñecas con brazaletes hechos
con mullos y semillas, además de brazaletes
de bronce.
Cuando salían antes a la ciudad decoraban
su cuerpo con el negro del huito y el rojo del achiote,
semejante a la pintura de los hombres. Era común,
hasta hace poco tiempo, pintarse con un punto rojo
de achiote en el centro de la frente y en toda la
raya del cabello. No usaron nunca el achiote en el
cabello, pues éste es uso exclusivo del hombre
colorado, pero si se pintaban una raya en su cabello,
además se pintaban un punto rojo de achiote
en el centro de la frente.
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| Créditos:
Alex Vilcahuano |
| Mujer
con pecho desnudo |
En
el cabello usan numerosas binchas, invisibles,
peinetas de plástico,
o diademas decoradas con cintas de seda de unos 30
a 50 centímetros de largo de varios colores
como: blanco, rojo, azul, verde, amarrillo, naranja,
etc.
Antiguamente no cubrían su pecho con ninguna
prenda, en la actualidad, usan una tela de seda doblada,
cruzada por el cuello, para que las puntas lisas
que caen perpendicularmente cubran los senos, muy
parecido aun “sostén”, conservando
de esta manera en cierto modo el aspecto originario
indígena. Unas pocas jóvenes visten
con blusas, y al hacerlo, se nota el gusto especial
por las blusas sin mangas y de colores encendidos.
Cuando
la mujer asistía a una fiesta también
usaba un cinturón de tela semejante al sendori
de los hombres, que puede ser del color que la mujer
prefiera, no solamente rojo.