La ancestral cultura
de los yumbos, denigrada hace cuatro siglos por
los cronistas españoles,
ha rebrotado con brillo de la tierra gracias al
trabajo de arqueólogos ecuatorianos, que
hallaron muchos vestigios de sus avanzados conocimientos.
El término “Yumbo” proviene del
idioma quichua que significa brujo. En la época
colonial, esta palabra se utilizaba para identificar
a las etnias de 2 regiones completamente diferentes
de origen, lengua y cultura. La otra etnia, esta
si conocida como Yumbo corresponde a una numerosa
población asentada en los territorios de la
montaña noroccidental de los Andes Septentrionales, área
que se ubica en la ceja de montaña occidental
y oriental de las actuales provincias de Cotopaxi,
Pichincha e Imbabura y en el siglo XIX desaparecieron.
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| Yumbo
Colorado |
El origen Yumbo se
remonta a periodos preincaicos de la historia
del Ecuador, cuando los pueblos de
la Amazonía y la selva noroccidental establecieron
contactos comerciales, sociales o étnicos
con pueblos de la Sierra. El área de Mindo,
Nanegal, Nanegalito, Gualea, Pacto y Calacali guarda
evidencias de tres ocupaciones humanas, cronológicamente
distantes y culturalmente desconocidas entre ellas.
La 1era comienza 2000
años a. C. y desaparece
por el 500 a.C.(Formativo Tardío), la segunda
inicia el año 800 d.C. y desaparece en 1690
d.C.(Integración, y la 3era surge a partir
de 1870 y continúa vigorosa hasta nuestros
días.
La causa de aquellas
interrupciones humanas, se debió a las desastrosas erupciones del volcán
Pichincha; sin embargo quedan materiales culturales(cerámica,
lítica, huesos, conchas), que testimonian
a cada uno de los pueblos.
“El agua era, en la cosmogonía de los
yumbos, la fuente de toda vida, como lo demuestra
el que hayamos encontrado siete piscinas con escaleras
descendentes en las que se desarrollaban los principales
actos religiosos de iniciación, purificación
y fertilidad''
“La religión de los yumbos trascendió la
fase animista de culto a los animales y fuerzas de
la naturaleza, ya que la interpretación de
los petroglifos encontrados demuestra que concibieron
conceptos abstractos como dios hecho hombre y hombre
transformado en dios''. También elaboraron,
a partir de la observación de la luna y el
sol, concepciones profundas sobre ``la complementariedad
de los opuestos y la alternancia en la naturaleza
de las fuerzas preponderantes''.
Las piscinas de Tulipe,
ubicadas a 1450 msnm (metros sobre el nivel del
mar). Los restos
arqueológicos
de Cocaniguas. Pertenecen a la segunda ocupación,
la de los Yumbos Colorados, cuyos vestigios arqueológicos
hablan – contrariamente – a las noticias
etnohistóricas - de un pueblo que plasmó en
obras monumentales sus conocimientos de astronomía,
geometría, arquitectura, manejo del espacio,
en donde los Yumbos plasmaron sus conocimientos arquitectónicos
y geométricos para honrar a sus dioses(luna,
tierra y agua), mediante ritos de purificación.
Para lo cual los shamanes y sacerdotes de los yumbos
utilizaban ayahuasca, coca y otras sustancias psicotrópicas
en sus rituales de comunicación con las deidades''
Prueba de ello: la
constelación de “tolas”, “culuncos”,
petroglifos, cascadas frecuentadas y cementerios
que se hallan dispersos en todo el territorio de
las actuales parroquias de Nanegal, Nanegalito, Gualea
y Pacto.
Los incas, que si
llegaron a los territorios de los Yumbos Colorados,
en las postrimerías
de su conquista(1530), admiraron y respetaron a este
pueblo; pero, para demostrar su jerarquía
absolutista ordenaron construir sus propio templos,
sobre las estructuras de los Yumbos. “Los principales
depredadores de las diversas culturas andinas fueron
los Incas”, que fundaron un imperio uniformizador,
y desarticularon las estructuras sociales.
A pesar de su elevado
nivel de religiosidad, los yumbos, que llegaron
a ocupar una amplia superficie
con unas 700,000 personas repartidas en los valles
al noroeste de Quito, hasta las faldas del volcán
Pichincha, eran básicamente un pueblo agrícola
y comerciante.
Ello les permitió sobrevivir a la invasión
de los incas, que los subordinaron a su poder, como
lo demuestra una piscina elevada que construyeron
por encima de las de los yumbos, y que suministraba
agua a todas las demás.